Rob se acaba de casar alocadamente con una señorita mexicana de muy, pero que muy buen ver.
Lo que no sabía es que también se ha casado con toda su familia mexicana también.
A partir de ahí tenemos una comedia de situación típica de enredos y situaciones totalmente ridículas y sacadas de quicio, de las que muchas hemos podido ver en anteriores películas de Rob Schneider.
Así que no esperéis mucho más de esta serie.
Si habéis visto “Estoy hecho un animal” o “Gigolo” (1 y 2) esta serie es más de lo mismo.
Yo no seguiré viéndola. Pero si os gusta Schneider y su cine… esta es vuestra serie.