No se nota nada la ausencia de Nathan. La mayoría de los fans lloraron la decisión de irse de la serie.
Yo, la verdad, es que aunque notaba su potencial y su carisma dentro de la serie, era un personaje que me sacaba de mis casillas. Pero era bueno.
Sin embargo, su sustituto, que no me he molestado en saber nada de él… es digno seguidor. Y no es una mera copia. Sí, es descarado, malhablado y sobrado en todos los aspectos, pero su poder es lo que lo hace realmente interesante. Se desdobla en dos yoes. Uno, el guarro y depravado y el otro anodino e inseguro. Esta dualidad, este esfuerzo del actor por hacer dos representaciones al mismo tiempo es lo que salva al personaje.
Por otro lado, los nuevos poderes de los personajes dan frescura a la serie. Y en el primer episodio vuelven a establecer las mismas premisas de la primera temporada. Es como una vuelta de círculo donde la serie se resetea y vuelve a empezar.
En un principio eso sería algo malo, pero en este caso queda muy bien.
Misfits vuelve a empezar.
Celebrémoslo.
Ahora que la recomendás me atrevo a verla… Nathan para mi era un excelente personaje, pero vamos a darle la oportunidad a la nueva temporada.
Gracias!