No os asustéis, todavía no ha llegado semejante estupidez a la televisión, pero tiempo al tiempo, porque no me extrañaría nada que llegasen a hacer algo parecido.
Sinceramente, estoy hasta las mismísimas narices (por no mencionar otra parte de mi anatomía más baja pero más afectiva) de los puñeteros zombies.
No voy a hablar de “Walking Dead”, el que quiera ver el trailer que vaya a la página de AMC y lo vea, seguro que merece la pena. Y espero que alguno de mis colegas reseñe la serie algún día de estos, porque yo, me niego a leer nada de zombies.
Y es que estoy saturado. Admito que Fresnadillo con “28 semanas después” consiguió convertir un guión lamentable en una película de acción rodada magistralmente. Sí, me reí con “Zombieland” y puede que entre bostezo y bostezo, de repente, me riese a gusto con la miniserie británica “Dead Set”. Pero, joder, después de “Orgullo, Prejuicios y Zombies”, “El lazarillo de Tormes zombie”, “Manual de supervivencia zombie”, “El Quijote zombie” y lamadrequemeparió zombie creo que lo único que falta es el McMenú Zombie y la Tortilla de Cerebros Zombie en los bares de España sustituyendo a la exquisita tortilla de patata.
Es más, por lo que he oído de Walking Dead, es un buen tebeo y puede ser una buena serie de televisión, pero yo ya me he atragantado con demasiados zomb… perdón, ahora se llaman infectados y me temo que ni siquiera tengo ganas de darle una oportunidad, ni al tebeo, ni a la serie.
¿Y a qué viene este arrebato?, pues a que me he enterado a través de blogdecine (gracias chicos, hacéis una gran labor) de que van a hacer otra peli de muertos vivientes llamada “The Bay” a cargo de Barry Levinson.
Yo propongo el siguiente guión: Cecil B. Demille, Orson Welles y Alfred Hitchcock se levantan de sus tumbas para rodar una película de zombies que convierte a todo el mundo en zombies. Mientras Robert Rodriguez y Quentin Tarantino se convierten en sus mayores aliados una horda de quinceañeras premenstruales se organizan en un ejército para liderar la resistencia que mantenga a salvo a Zac Effron, Robert Pattinson y los Jonas Brothers, porque en plan zombie se quedarían muy feos.
Éxito seguro.
Putos zombies.
Perdón… infectados.