En este nuevo invento, Warwick Davis, el enano de Willow se convierte en protagonista. Asume el papel que Gervais representa en todos sus papeles, es decir, en personaje objeto de documental televisivo cámara en mano que da pena de lo patético y rídiculo que es.
En Life’s too short, Davis se presenta como él mismo y como representante de actores enanos. Sin éxito, en medio de un divorcio, sin habilidades reales, dado de lado por los que él dice llamar amigos, intentando presentarse a sí mismo como actor de éxito… vamos, como el jefe de The Office.
Para mí, no tiene toda la gracia que se le puede sacar, porque da la sensación de estar viendo algo que ya hemos visto varias veces en productos de Gervais. Podemos esperar un enorme elenco de famosos pasándose por la serie para hacer cameos y aumentar el morbo del espectador por ver quién irá en el próximo capítulo… pero cuando he visto a Liam Neeson intentando ser gracioso… ha sido realmente gracioso. El problema es que toda su escena apestaba a sketch de monólogo de Gervais. Bien estructurado, bien llevado, efectivo y gracioso al final… pero demasiado técnico y demasiado encajonado en un formato demasiado estirado.
No creo que vea muchos más episodios si la cosa no mejora.