Josh Holloway , conocido como Sawyer en Lost hace un papelón en el capítulo doble final. Con una atuendo y una estética que ya tiene que estar dando qué pensar a los productores de las series americanas este pistolero llega a Sunydale a intentar ganar la nueva guerra de paintball de la universidad.
Si en la primera temporada el episodio 15 fue el mejor de todos con diferencia haciendo de la guerra de paintball una parodia estupenda de 28 días después en un survival terriblemente divertido… esta vez han sabido sacarle jugo a tope y le han dado un final de dos episodios completos.
La historia es sencilla pero, una vez más consiguen hilarlo todo de manera que los gags y los guiños al western y a la guerra de las galaxias estén realmente bien conseguidos.
El argumento es sencillo. La universidad rival ha creado un concurso ficticio de paintball para que ellos mismos destrocen sus instalaciones. Pero no pueden dejar que gane nadie porque si no tendrán que pagarles 100.000 dólares. Y se montó el belén.
Aprovechan para desarrollar un poco más a los personajes y su evolución dentro del propio grupo de estudios. Y el final de la temporada nos deja un pequeño cliffhanger con Chevy Chase que saca algo a su capacidad dramática de actuar que queda bastante bien.
No os descubro más. Os vuelvo a recomendar esta serie que es realmente divertida.