Una gran serie para lectores adultos. Todo comienza con un asesinato y el descubrimiento de la múltiple personalidad del profiler encargado del caso, acabando con sus huesos en la cárcel… La trama se complica cuando se descubre a personas con códigos de barras en los ojos, asesinados en la calle. Años después, el despido de una detective que acaba montando una agencia privada y contrata, al salir del truyo, al que mejor puede hacer los perfiles de los asesinos, marca el comienzo. Pero sólo eso, la historia se complica y retuerce de forma lógica y ordenada de manera caótica. Parece una contradicción, pero es un ardid de los autores para introducirte en su mundo.
A esta premisa, ya interesante por sí sola, hay que añadir un gran dibujo por parte de Sho-u Tajima, con excelencia a la hora de mostrar miembros cortados y plantas creciendo en el cerebro de las personas. Como se puede comprobar no es una lectura para todos los públicos, pero todo eso deja paso a la labor del guionista japonés que mejor consigue introducirte en un universo de temor, donde todo puede ocurrir.
Eiji Otsuka está publicando varias colecciones al mismo tiempo (Kurosagi y Detective Ritual), todas van sobre muerte y de las distintas maneras de investigación. Es un gran escritor, que a través de un personaje fetiche que aparece en todas sus colecciones, parece situar la acción en un mismo mundo a lo largo del tiempo, sin que sea necesaria la lectura de todas para la comprensión de cada una. Siendo un recurso interesante para los que somos seguidores de este autor.
Si te gustan las tramas extrañas, los asesinatos rituales y que las sorpresas no decaigan, que las respuestas esperadas… Te lleven a otras distintas, esta es tu colección. Irás descubriendo un mundo donde ningún personaje es sagrado, ya sea secundario o principal.