Otra de las colecciones de Eiji otsuka, esta vez acompañado por Housui Yamazaki. Como lo mejor que sabe escribir este autor, mezcla el terror, los crímenes y la resolución de los mismos. Sin ser tan brutal al mostrar los cadáveres o asesinatos como en MPD Psycho, las historias son más divertidas y entretenidas, no tan para adultos, sin ser realmente para jóvenes.
La trama comienza en una universidad budista de Japón. Supuestamente estas facultades son más económicas y sirven para las familias no pudientes o, incluso, para los huérfanos sin muchos medios. Bueno, pues en una de esas universidades, se junta un grupo de personas para montar un negocio, un médium, una embalsamadora, una experta hacker, un chico que habla con los extraterrestres a través de su muñeco y un zahorí.
Mientras unos encuentran los restos humanos, otros se comunican con ellos y así sucesivamente. Los pobres no tienen demasiado éxito en ganar dinero y poco a poco ves como interrelacionan entre ellos. Caso a caso se entremezclan espíritus, suicidas, asesinados y gente que se dedica a estafar a los vivos a través de los muertos.
Una serie interesante, entretenida y que te plantea las creencias que existen en Japón. Como siempre el autor consigue introducirte en su mundo privado e inventado, mientras que el dibujante triunfa al sacarte una sonrisa de vez en cuando y alguna sorpresa desagradable, aunque no tan fuerte como en la otra colección.