Ya lo he dicho otras veces, Fábulas es una de mis series preferidas.
Con gran inteligencia, Bill Willingham consigue contar historias del mayor estilo clásico de los hermanos Grimm, con su rudeza y crueldad y al mismo tiempo darles un cambio y almibararlos con una ternura adulta y refrescante.
Solo tengo una queja. La insinuación de que a Blanca Nieves la violaban los 7 enanos me ha resultado excesiva, pero es que no llevo bien lo de las violaciones. Lo siento pero es un tema que me escama tanto que en cuanto lo veo en algún sitio reacciono muy mal, aunque tenga que ver con la trama.
Por lo demás, este número muestra una lucha contra los poderes de la oscuridad, el resurgir de un gran personaje y de la explicación de su pasado. (No digo nada más para no desvelar).
La trama continúa incluso cuando se cree que ha acabado. El castillo de naipes cae y se vuelve a levantar una y otra vez enganchando al lector.
Teniendo en cuenta que se trata de una serie coral que podría rivalizar con Juego de Tronos, es incomiable que Willingham pueda manejar tal cantidad de personajes con tanta maestría y orden.
Al igual que en la novela de George R.R. Martin, Fábulas es una saga de luchas de poder, intrigas, traiciones y alianzas con extraños compañeros de cama que solo pueden crear las guerras. El escenario fantástico donde se desarrollan todas esas fantásticas situaciones solo ayuda a que te guste más y a que las soluciones a las tramas sean mucho más originales e incluso divertidas en algunas ocasiones.
Fábulas es genial.
Me enganche hace mucho tiempo y este nº lo recogere este fin de semana junto al Northlander nº 5. El oscuro es tremendo….