Si hay algún tebeo que me haya gustado de verdad en los últimos años, ese ha sido Fábulas de Bill Willingham, que actualmente está escribiendo “House of Mistery”.
No comenzó precisamente bien. Con una minihistoria de Rosa Roja y Blanca Nieves mostraban a un enorme elenco de personajes, de leyendas y fábulas que habían escapado de su mundo para llegar a Nueva York y organizarse en un bloque de edificios. La historia en sí no era mala, pero no enganchaba tanto como para ser imprescindible. No es hasta que comienza la trama de la lucha contra el misterioso Adversario que los echó de las Tierras Natales que no empieza la auténtica diversión.
La organización de las leyendas en un mundo real, la Amnistía, los personajes reinventados, las tramas de la ciudad, las Tierras Natales y La Granja, el Spin off de Jack de las Habichuelas Mágicas… Willingham creó un maravilloso mundo de leyendas que se reinventaba en cada número y que en ningún casa defraudaba o aburría.
Maravilloso el personaje de PapaMoscas, terriblemente fuerte y atractiva la Blanca Nieves moderna y madura, excelente el Príncipe Azul frívolo pero decisivo al final y excepcional Lobo Feroz. Pero es que te engancha Pinocho, Azul y su trompeta de Blues, Bella y Bestia, Rosa Roja y la burja de Hansel y Gretel, Mogli, Simbad, los tres Cerditos… Cientos de personajes que se llevan con maestría en una historia trepidante.
Del dibujo no hablo mucho porque mi vena de guionista siempre hace que me olvide, pero admito que precisamente el dibujo de Fábulas ha sido de lo que más me ha gustado. Y precisamente porque además de la calidad, el estilo es perfecto para este tipo de historias.
Espero que la serie de no caiga, como había parecido últimamente. Pero aun así, merece la pena tener la colección completa hasta el final de la “Guerra”. Más allá… ya veremos.